Buscar Pareja

5 formas pro de buscar pareja [nivel experto]

Buscar pareja es todo un reto, pero aunque parezca complicado ¡no es imposible! Quiero que conozcas las mejores técnicas para encontrar tu media naranja.



Buscar pareja es todo un reto, sobre todo por el proceso que implica y las horas que uno puede llegar a echarle. Ya sabes, salir ahí fuera, conocer a gente, que te atraiga y que le atraigas, entablar relaciones, después mantener a la pareja… ¡Vaya trabajazo! Y ahí ni siquiera estamos hablando de cuando sale mal y los problemas que eso puede generar.

Pero aunque parezca complicado, sobre todo empezar, ¡no es imposible! Hoy quiero que conozcas las mejores formas para abordar esta valiente empresa que te has propuesto, y cómo puedes aplicar estas técnicas en tu día a días.

¡Vamos a por ello!

1. La solución está donde menos te lo esperas

¡En serio! Muchas veces nos obsesionamos con buscar pareja e intentamos probar todo tipo de aplicaciones y sitios web cuando en realidad vivimos rodeados de gente casi 24 horas: en el trabajo, en la cafetería, en la universidad, en la calle, en el bar donde salimos los sábados, en el concierto del viernes…

Aunque tengamos cierta sensación de soledad, estamos rodeados de todo tipo de gente; gente de toda clase que podría estar interesada en ti, si prestases un poquito de atención. Nunca se sabe cuándo van a sonar las campanas, así que estar atento y no pegado al teléfono es un factor determinante. Si no fíjate en el metro, cientos de personas pegadas las unas a las otras y cada una a su marcha sin prestar atención. ¿Y si tu media naranja estuviese allí mirándote de reojo?

¡Hay que estar al loro!

¿Y si ves a alguien que te llama la atención? ¿Qué haces? ¡Pues romper el hielo! Y para eso puedes usar estas 50 frases tan curiosas que ha recopilado Psicología y Mente. Sé valiente y anímate; te aseguro que alguna de ellas vale su peso en oro.

2. ¿Quieres pareja? Pues deja de buscarla

Seguro que te han dicho alguna vez que dejes de buscar pareja si quieres encontrarla. Parece una tontería, pero lo cierto es que funciona mejor de lo que crees. La pregunta es, ¿por qué?

No es que haya un Cupido que te tenga ojeriza y decida hacerte una jugarreta, es que cuando dejamos de buscar nos cambia el chip. Pasamos de tener esa necesidad que se convierte en nuestra prioridad a actuar de forma mucho más natural. Somos más nosotros mismos, y eso ayuda y nos permite conocer realmente a las personas, y que estas nos conozcan a nosotros: a ti. Porque cuanto menos nos preocupamos, más genuinos somos y eso es algo que todo el mundo busca.

En vez de “salir de caza”, trata de centrarte en conocer sinceramente a los demás. ¿Qué le gusta? ¿Cuales son sus intereses? ¿Qué cosas tenéis en común? ¿Cuáles son sus pasiones? Todas esas preguntas se revelan solas cuando tratas de conocer a alguien de forma honesta, quizás porque te parece interesante o sencillamente por azar. Y quién sabe, quizás eso te lleve a un punto mucho más interesante e íntimo sin siquiera buscarlo.

Recuerda que buscar pareja no debería ser el objetivo principal por el que te acercas a alguien, tan solo el resultado natural que a veces ocurre. Ya sabes, ¡surgió el amor! Porque las parejas que nacen de la amistad sincera son las más duraderas. A fin de cuentas, quieres pasar el resto de tu vida con esa persona! Mejor llevarte bien.

3. ¡Háblale al espejo!

No nos estamos marcando un Blancanieves, aunque ojalá.

Hay veces que lo que nos falla es sencillamente nuestra confianza. Es como buscar trabajo: después de muchos meses en el paro y tras haber echado decenas de currículums, cuesta seguir motivado. Se convierte en una carrera de fondo. La ventaja aquí es que puedes parar en cualquier momento a recuperar el aliento, y no pasa nada. Así que procura no obsesionarte, como hemos dicho antes. Pero si sientes que no atraes, que te cuesta acercarte a otros porque eres tímido o crees que no sabes ligar, probablemente te falle un poco la autoestima. O si siempre terminas con la persona equivocada y todo termina siendo un desastre, con rupturas problemáticas y muchos lloros. Si alguna de estas cosas te suena familiar, quiero que le hables al espejo. Sí, sí. Es hora de sentarte y tener una conversación contigo mismo. Lo digo en serio.

La psicología afirmativa ha probado ser más que útil para mejorar la autoestima. No solo indica que eres una persona inteligente, sino que además te puede ayudar a ganar confianza en ti mismo para afrontar problemas o retos como hablar en público (o hablar con otras personas). El primer paso para poder abordar conversaciones es visualizarlas y, por supuesto, practicar. Quién te lo iba a decir, que tamaña locura podía ser realmente útil.

En La Mente es Maravillosa hemos encontrado un artículo genial que explica más en detalle esta técnica y sus beneficios. Así que ya sabes, ¡a ponerse las pilas y a charlar un rato!

4. El amplio mundo de Internet

¿Y si todo falla? No te preocupes que todavía nos queda repertorio.

Si de verdad tienes problemas para buscar pareja por la razón que sea, (eres tímido, no das con la persona perfecta, todavía no has encontrado a alguien que comparta tus hobbys…), hay un mundo todavía más amplio que el que tienes a tu alrededor, y es el que tienes al alcance de tu mano.

Tu móvil (o tu ordenador, por ejemplo). Sitios de citas hay a patadas, por doquier, y de todas las clases. Los hay para adolescentes, para gente adulta, para los kinkies, gays, y todo lo que se te ocurra. Si quieres algo casual, existe. Y si quieres algo formal, también. Por falta de recursos no será, y las ventajas son numerosas.

— Primero de todo, no necesitas dar la cara así que eso facilita las cosas a la hora de hablar.

— Segundo, los perfiles de internet te suelen decir qué le interesa a esta persona (además de enseñarte fotos). Hay que tener un poco de cuidado porque es realmente fácil mentir y engañar ahí, pero es de ayuda y reduce las posibilidades de que entables relación con alguien radicalmente opuesto a ti.

— Y en último lugar, ¡las intenciones son claras! Si está en una web de citas es porque ya tiene interés en buscar y encontrar pareja. ¿Qué más se puede pedir? Eliminas el factor incertidumbre y el tener que averiguar si está interesada en ti o no, al menos de forma romántica.

Y puedes probar en varios sitios a la vez, no estás limitado a conocer a una persona en cada momento.

5. Los colegas están para ayudar

De nuevo, algo bastante evidente. Si puedes evitar comerte un kebab con salsa picante antes de salir de fiesta, mejor que mejor. Nunca se sabe cuándo vas a poder sentarte cerca de alguien a charlar de forma íntima, y mejor que el mal aliento no sea una de las razones para una oportunidad perdida.

¡Ojo con la cebolla y el ajo!

6. Sonríe y mira a los ojos, ¡aprovecha tus cualidades!

Volviendo un poco al tema del principio, vivimos rodeados de gente, y no solo la que tú ves. Tus amigos e incluso tu familia también conocen a numerosas personas, lo que amplía exponencialmente el número de posibilidades. ¿Por qué luchar esta batalla solo cuando puedes contar con el refuerzo de tus colegas?

Si estás buscando pareja, házselo saber. Pídeles que demuestren su amistad y cuánto te conocen organizándote una cita a ciegas o una quedada de parejas. Sería una forma divertida de adentrarse en las aguas y quién sabe, quizás termines con pareja o, como poco, una buena amistad.

Hay muchas otras maneras: para los más atrevidos, sencillamente acercarte a alguien que te guste y pedirle el número de teléfono porque es una preciosidad. ¡Quién sabe lo que puede funcionar! Pero lo cierto es que hay que intentarlo de alguna manera, y gran parte de ello reside en tu actitud y tu forma de tomarte las cosas.

Sé tú mismo y confía en tu propio potencial.